Hasta después de fiestas os dejo con la decepcionante (y casi inútil) lista negra de paraísos fiscales de la Unión Europeaa

Como era de temer, la lista oficial de paraísos fiscales de la Unión Europea, publicada el 5 de diciembre, ha decepcionado. Recordemos que paraíso fiscal es un territorio soberano donde la oscuridad y opacidad económica y financiera es dogma de cumplimiento obligado  y donde especuladores financieros, corporaciones, grandes fortunas y titulares de innumerables transacciones financieras esonden su patrimonio y beneficios y no pagan impuestos o son muy reducidos.

En la lista negra de paraísos fiscales según la Unión Europea solo están Samoa Americana, Bahrein, Barbados, Granada, Guam, Corea del Sur, Macao, Islas Marshall, Mongolia, Namibia, Palau, Panamá, Santa Lucía, Samoa, Trinidad y Tobago, Túnez y los Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, el sindicato de Técnicos de Hacienda (GESTHA), que se caracteriza por el rigor de sus informes y estudios, ha elaborado su propia lista de paraísos fiscales con 130 territorios offshore, 30 países en una lista negra y otra gris de 100 paraísos que favorecen la evasión y la elusión de impuestos.

GESTHA considera que la lista europea es muy incompleta y no servirá para luchar de modo eficaz contra la evasión de impuestos porque deja fuera importantes y afresivos paraíso fiscales. Además de que esa lista debería incluir todos los territorios con escasos o ningún impuesto y todos aquellos donde la banca, los registros de empresas y la actividad mercantil son oscuros o están ocultos.

La Unión Europea también ha elaborado su lista gris. Otros 47 territorios sospechosos que no son de fiar fiscalmente, pero que dicen que cambiaran sus normas fiscales para ser blancos impolutos. En esa lista gris están Andorra, Armenia, Liechtenstein, San Marino, Turquía, Isla de Man, Serbia, Bosnia-Herzegovina, Vietnam, Tailandia, Hong Kong, Suazilandia, Botsuana, Perú, Uruguay, Jamaica, Bermudas, Islas Caimán y Nueva Caledonia. Como para fiarse. Aparte de que cuesta aceptar que algunos de esos sospechosos territorios no estén en una lista negra (incluso muy negra), sorprende que no estén Luxemburgo ni Holanda ni Irlanda, que no son un modelo de lealtad fiscal precisamente.

Según la UE, los Estados de la lista “gris” deberán modificar sus leyes fiscales para finales de 2018 como máximo, salvo los países en vías de desarrollo sin centros financieros (en realidad, países empobrecidos), que tendrán de plazo hasta 2019. Si no cumplen, van a la lista negra de paraísos fiscales. Seguro que eso los aterroriza.

Pero todo eso suena a chiste malo si la Unión Europea no sanciona a los paraísos fiscales, sean del color que sean. Sanciones por mantener leoninos acuerdos de libre comercio, convenios contra doble imposición, en realidad, malabarismos normativos para que las multinacionales paguen muchos menos impuestos. Sanciones que incluyan negar financiación de la UE a territorios negros o grises y prohibir a las instituciones y entidades públicas de la UE abrir cuentas u operar en esos territorios así como prohibición de contratar a empresas que operen en paraísos fiscales.

Pero las sanciones debieran aplicarse también a asesorías fiscales, bancos, gabinetes de abogados, contables y otros asesores que participen o hayan participado en esos oscuros territorios en actividades o acuerdos empresariales fiscales de carácter ilegal, ilícito o perjudicial o que hayan perpetrado planes fiscales agresivos para el Estado o de evasión de impuestos.

Por cierto, ¿hay listas negras y grises de narcotraficantes? ¿De mafias? Dicho de otro modo, ¿por qué tantas contemplaciones con determinados países que facilitan la elusión fiscal y la evasión de impuestos? ¿Acaso no se evalúan los delitos y sus penas por el bien jurídico que agreden? ¿Les parece poca agresión la sufrida por los países en desarrollo (empobrecidos) que pierden 85.000 millones de euros de recursos fiscales por elusión de impuestos de grandes empresas, que los evaden por medio de los paraísos y territorios offshore? Pues un bien jurídico agredido lo conforman los derechos humanos violqados de 6 millones de vidas que se salvarían al año de disponer el Estado empobrecido afectado de los recursos necesarios para una buena asistencia sanitaria pública. Recursos de los que no dispone porque se han eludido y evadido impuestos. La gente enferma y muere por no tener atención médica en hospitales que no han podido construirse. Porque se han evadido impuestos.

La UE debería sancionar los paraísos fiscales que no cooperen de verdad , se llamen como se llamen,. Y no cooperan los que no cambian sus leyes fiscales, mantienen leoninos acuerdos de libre comercio y convenios contra doble imposición (malabarismos normativos para que las multinacionales paguen menos impuestos). Las sanciones serían prohibir que la UE financie paraísos de listas negra o gris; también prohibir a instituciones y entidades públicas de la UE abrir cuentas u operar en jurisdicciones de esas listas, así como no contratar jamás a empresas que operen en paraísos fiscales.

Las sanciones debieran ampliarse también a asesorías, bancos, gabinetes de abogados, contables y asesores fiscales que participen o hayan participado en actividades o acuerdos fiscales  de carácter ilegal, ilícito o perjudicial en esos territorios o hayan participado en diseñar planes fiscales agresivos o de pura evasión fiscal.

Pero ¿saben? nada de eso ocurrirá. Porque más allá de la verborrea para confundir, la clase política dirigente europea está al servicio de quien está: la minoría económico-financiera que acumula y controla la mayor parte de riqueza. Lo muestra que lo máximo que han sido capaces de hacer la UE y la OCDE ha sido un invento llamado BEPS (por sus siglas en inglés) contra la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios para que las multinacionales paguen muchos menos impuestos de los que deberían. Que no resolverá nada porque son medidas voluntarias y no amenazan con sanción alguna.

¿Acaso creen que el racista régimen de apartheid de Sudáfrica, por ejemplo, hubiera cedido un tanto así si las medidas contra ese régimen que impuso la comunidad internacional hubieran sido de aplicación voluntaria? Ni en sueños.

En tanto haya paraísos fiscales, jurisdicciones offshore (o como demonios quieran llamarlo) y no haya medidas duras contra los elusores y evasores de impuestosy sus cómplices necesarios (que no dejan de ser delincuentes aunque con trajes de millar de euros, habrá fraude fiscal a gran escala. Mientras crecen la desigualdad y la pobreza sin atisbo de solución.

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Una amnistía fiscal anulada sin beneficio para la ciudadanía

El Tribunal Constitucional ha declarado inconstitucional la amnistía fiscal del ministro de Hacienda del Reino de España en 2012. Buena noticia, porque pagar impuestos es fundamental para que un país funcione y no es de recibo la comprensión con los evasores de impuestos. La mala noticia es que esa anulación no se traduce en nada útil para la gente. No se sanciona a nadie ni se recuperan impuestos no pagados salvo apenas 1.200 millones de euros; mucho menos que los 2.500 millones de euros como mínimo que Hacienda pretendía recaudar con la amnistía. La pequeñez de lo finalmente recaudado contrasta con la enormidad de la corrupción que, segun la Comisión Nacional de Mercados y Competencia de España suma 90.000 millones de euros anuales. Muchísimos impuestos impagados.

A tener en cuenta que 705 personas, de los 32.000 evasores fiscales acogidos a esa amnistía, pudieran ser posibles blanqueadores de capitales. Esos cientos de amnistiados son políticos, altos funcionarios o familiares directos cuya riqueza, hasta ahora escondida, no se explica con sus ingresos ordinarios. Y, que se sepa, no se investigan posibles orígenes ilícitos de esas fortunas, aunque la lista de los 705 se ha enviado a la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales para contrastarla con información habida y ver qué hacer. Eso, veamos si son capaces de investigar como se han hecho ricos esos defraudaores fiscales y llegar a las últimas consecuencias.

La sentencia del Tribunal Constitucional que anula la amnistía fiscal no tiene efecto sobre los evasores, pero sí desautoriza futuras amnistías fiscales. Próximos gobiernos no podrán aprobar amnistías fiscales por decreto ley, pero sí como ley ordinaria. Tampoco es una ganga.

Esa anulación por el Constitucional no ha sido por la injusticia de esa amnistía, sino por cuestión de forma. La normativa vigente prohíbe usar al decreto-ley si su contenido afecta “de forma relevante o sustancial” a deberes constitucionales. Como el “deber de todos de contribuir a sostener los gastos públicos”.

La anulación de la amnistía no supone tampoco más recursos públicos futuros. El sindicato de Técnicos de Hacienda (GESTHA) ha denunciado que Hacienda facilite amparo a evasores de impuestos, en un escenario de grave crisis económica, so pretexto de ingresos considerados imprescindibles, pero luego, chocolate del loro. Por que así el Estado abdica de su obligación de lograr que todos contribuyan a sostener los gastos públicos según ingresos.

GESTHA además ha pedido la dimisión del ministro de Hacienda, pues considera que Montoro no garantizó los principios de igualdad y progresividad fiscal que ordena la Constitución y no debe continuar. Los técnicos de Hacienda denuncian que lo recaudado en la amnistía es menos del 3% de la evasión fiscal total. O, de otro modo, el 97% de fortunas y beneficios se mantienen ocultos y también la evasión de impuestos correspondiente a casi 39.000 millones de euros ocultos y a buen recaudo. La amnistía fiscal no ha conseguido que aflorara buena parte de la riqueza escondida ni tampoco reducir la economía sumergida.

La nefasta alianza de corrupción y fraude fiscal causan un grave perjuicio al país, a sus gentes. Como ha escrito Paco Segura, lo temible de la corrupción no son los porcentajes de soborno (el conocido 3%) por adjudicar de modo fraudulento jugosos contratos públicos. Lo peor son las desmedidas inversiones públicas que la corrupción promueve para obras innecesarias que enriquecen a los empresarios amigos que den buenas comisiones. Y así el Reino de España deviene el país europeo con más kilómetros de autopistas y de AVE. Autopistas totalmente inútiles, como las radiales vacías que arrancan de Madrid y cuyo rescate costará a la ciudadanía unos 5.000 millones de euros como poco.

El Reino de España es también el país europeo con más aeropuertos de los que tres cuartas partes son deficitarios. Más la mayor capacidad portuaria sin utilizar: el 60% del total sin beneficio.

En ese horizonte de dilapidación se pasa de la corrupción a los recortes presupuestarios que afectan y mucho a la gente común. Agravado por el impuesto techo del déficit público. Se comprueba al ver que algunos años se ha invertido tanto en el AVE como recortado en sanidad y educación. Y así cuadran las cifras para la Unión Europea, pero perjudican a la gente. El Estado español es el que más porcentaje de PIB dedica a grandes infraestructuras y menos a protección social en la Unión Europea de los 15. Se cuadran los números a expensas de fastidiar a la ciudadanía.

No cabe celebrar una anulación del Constitucional que no beneficia a la gente ni hace avanzar hacia una fiscalidad justa, progresiva y suficiente.

Empleo, paro, recuperación y pobreza en el Reino de España

Mariano Rajoy, presidente del gobierno, en un acto del Partido Popular presentó a España en un ataque de euforia como “un ejemplo de recuperación económica”. Si recuperarse es volver a adquirir lo perdido, es difícil aceptar que este país se haya recuperado.

Salvo que recuperarse signifique que las rentas del capital casi doblen a los salarios en un escenario de tozuda alta tasa de paro y creciente precariedad laboral. Según la Contabilidad Nacional de este inicio de año, presentada por el Instituto Nacional de Estadística, los beneficios empresariales de enero a marzo aumentaron 6%. Se habrán recuperado los grandes empresarios, pero los salarios se redujeron 6.000 millones de euros, según datos de la Agencia Tributaria. Eso no es recuperarse.

Tal vez España sea más rica en frías cifras generales, pero españoles y españolas son cada vez más pobres en realidades concretas. Según el FMI, el PIB de España crecerá este año 25.000 millones de euros más que en 2008. Pero solo lo notarán las altas finanzas, grandes fortunas, grandes empresas y corporaciones multinacionales. La gente común, las familias, han perdido y pierden ingresos y llevar una vida digna es más difícil. La Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística revela el avance de la pobreza en España que ya afecta a más del 22% de hogares. Los ingresos de más de cuatro millones de familias no llegan a 8.200 euros anuales y mucha gente cae por debajo del umbral de la pobreza.

La pobreza afecta a más de la tercera parte de familias en Andalucía, Canarias, Castilla-La Mancha y Extremadura y en el resto de comunidades se escampa. Más de un tercio de hogares no puede afrontar gastos imprevistos y a un 16% de familias les es “muy difícil llegar a fin de mes”. Esas familias a las que no les alcanza el dinero ya son casi tres millones, mientras la pobreza energética afecta a unos dos millones de familias que no pueden tener la casa a temperatura adecuada. Menos mal que llega el tiempo veraniego.

En resumen, los que antes de 2009 lo pasaban mal hoy lo pasan mucho peor. Mujeres, jóvenes de ambos sexos, infancia y mayores de 50 a 64 años (abandonados en tierra de nadie) sobre todo.

Ha bajado la cifra del paro, pero la vida de las clases trabajadoras no mejora. Tanto es así que incluso la muy neoliberal Comisión Europea reconoce que el crecimiento de España, tan jaleado, no ha reducido nada la creciente e incesante desigualdad y pobreza, al tiempo que pobreza y exclusión social en este Reino son de las más alarmantes de la Unión Europea. Sin olvidar que los trabajadores pobres, los que tienen empleo, pero no dejan de ser pobres, han aumentado hasta el 15% del total de quienes tienen empleo. Por ejemplo, becarios, contratados por horas, fijos discontinuos, falsos autónomos…

Hay algo menos paro en frías cifras, pero no mejor vida. Demasiadas personas encadenan varios empleos de miseria para conseguir ingresos mínimamente dignos. No es de extrañar cuando, según informe del sindicato de técnicos de hacienda (Gestha), casi la mitad de asalariados del Reino de España cobra menos de mil euros mensuales. No mil sino ‘menos de’, lo que puede llegar a ser muy poco. Según la Encuesta de Población Activa, se ha creado empleo precario. Por ejemplo, desde hace ocho años los contratos a tiempo parcial aumentan sin parar. Y con contratos temporales parciales no hay modo humano de vivir con dignidad. Eso no es crear empleo, eso es escampar la pobreza y repartir la penuria.

Por otra parte, los salarios suman actualmente 30.000 millones de euros menos, sin embargo los beneficios del capital aumentaron 14.000 millones. Antes de 2009, los salarios eran el 50% del PIB, la riqueza anual generada. Hoy solo son el 46%. La pretendida recuperación afecta a pocos; en realidad la llamada recuperación no es otra cosa que transferencia de rentas de los trabajadores a la clase capitalista, las élites. Ellos se han recuperado con creces, pero a costa de los demás por reformas laborales, bajos salarios y recortes sociales.

No hay recuperación que valga si no se recupera la mayoría de la gente. No hay recuperación si la inmensa mayoría no puede llevar una vida digna.