En las crisis, las personas son lo primero

Parece que la crisis saca lo peor de la gente. Por miedo. Miedo al presente y al futuro. Miedo por no saber qué ocurre y por qué ocurre. Apenas se piensa. Se vive de rumores, de titulares, de sensaciones, de impresiones, no de reflexión ni de juicios fruto de la reflexión. Por eso aumentan las posturas sucias, las actitudes de insolidaridad, las conductas indecentes. En Italia, gana Berlusconi y sus aliados neofascistas, que amenazan con campos de concentración para inmigrantes sin papeles. En Francia, Sarkozy quiere que la Unión Europea expulse a ocho millones de inmigrantes. Hay crisis, luego leña al inmigrante.

Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona, ha hecho una previsión para una situación económica aún peor que la actual y adelanta que, a pesar de la crisis, en 2020 tendrá que haber dos millones más de inmigrantes en España. O iremos mal. Es muy sencillo, cuando los nativos de un país deciden tener menos hijos o no tenerlos, necesita inmigrantes. O desaparece poco a poco.

En España, entre 1980 y 1995, cada año cumplían 16 años 700.000 españoles y españolas, pero entre ese último y 2006 sólo los cumplieron 400.000. Hacia atrás.

Además, razona Oliver, la inmigración ha sido muy positiva: crecimiento incesante durante doce años y reducción de la deuda pública hasta el 33% del PIB.

Pero, ¿qué pasa con el paro? ¿Acaso no hay paro e inmigrantes en paro? Pues que se vayan a su tierra. Josep Oliver nos recuerda que “los inmigrantes legales son como nativos, porque han pagado impuestos y seguridad social. La mayoría de inmigrantes son jóvenes, trabajan, cotizan y recurren poco al Estado. No cobran pensiones y al no ser muy  mayores no saturan el sistema sanitario”. Los inmigrantes en paro son como los nativos en paro. ¿O acaso se nos ocurre expulsar a los nativos sin trabajo?

¿Y los ‘sin papeles’? Oliver dice que no interesa al país que quienes carecen de permiso de residencia (de 400.000 a 700.000 ilegales) se marchen por dos razones. Están bastante integrados (cuidan ancianos y enfermos, están en el servicio doméstico, hacen trabajos de limpieza…) y, si se marcharan, vendrían otros sin integrar. La rotación es mala, asegura. Estrictamente no están parados, sólo no tienen ‘papeles’, y conviene regularizarlos y formarlos profesionalmente.

El catedrático Oliver asegura que España ya es una potencia económica y no hay que verlo tan negro, pues en realidad era necesario el ajuste.

Este sistema (el capitalista y desde hace tres décadas su nefasta versión  neoliberal) es necio y suicida, y por ello nos obsequia periodicamente con diversos tipos de crisis. Saldremos de ésta, como de las anteriores, aunque con sudor y lágrimas. Pero ya es hora de que las cuestiones críticas se coloquen en el lugar que les corresponde: el de los derechos humanos de las personas. Porque los derechos humanos de millones de personas, forzadas a abandonar su tierra, su cultura y sus gentes por pobreza o amenaza de pobreza, no son una cuestión de economía.

Si alguien parte de la peregrina idea de que tales cosas han he regirse por la economía (como si fuera una ciencia exacta o un tratado indiscutible revelado por los dioses), que se ponga en la piel de quienes lo pasan mal. Entonces tal vez pensará que en las cosas de este mundo y de los seres humanos, lo sensato, lo justo, lo correcto, lo eficaz  es lo que pregonaban pancartas de Amnistía Internacional e Intermón Oxfam en las manifestaciones contra la guerra de Irak: ‘Las personas, lo primero’. Un excelente e indiscutible lema.

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4 thoughts on “En las crisis, las personas son lo primero

  1. Si no fuera por los inmigrantes los servicios sociales de las comunidades autónomas y ayuntamientos no atenderían a tantas demandas de minusválidos y ancianos. Gracias a ellos nuestra area de servicios (cafeterías, restaurantes, limpieza de calles y edificios, repartidores, dependientes, cajeros y reponedores de grandes superficies, mensajeros, vigilantes, aseo y acompañamiento de ancianos, etc.) está atendida. Ellos no quitan el trabajo a nadie. Estos trabajos no se harían sin ellos porque mis queridos conciudadanos no lo quieren hacer. Trabajo hay. Pero no todo es de director y jefe de área.
    Bsos. Vicky.

  2. Lo que más me desconsuela es la indiferencia de la mayoría ante lo que está ocurriendo. Parece que nuestra vida está hecha de eslóganes que ni siquiera nos paramos a analizar. Los políticos nos manipulan como si fuésemos títeres y compran nuestro voto con miedos infantiles de “que viene el coco”, el emigrante es ahora el culpable de todos los males…

    Hay crisis, pero las carreteras se atascan en cuanto hay un día de fiesta, los restaurantes están lleno, los centros comerciales abren a todas horas y los bancos siguen ganando porcentajes escandalosos.

    Como los derechos humanos no parece que conmuevan a muchos y menos los movilicen, apelemos a los ejemplos. EEUU no sería la primera potencia mundial si hubiera sido tan remilgada con la emigración, no dejaría de ser un lugar hermoso casi despoblado y pobre.

    La emigración, además de necesitarla, consume: casa, comida, ropa, servicios, contribuye a que la economía se revitalice, a que la población rejuvenezca, contribuyen a aumentar las arcas de la seguridad social. Esta Europa llena de viejos necesitará emigrantes que los cuiden…

    En fin, tú ya haces un análisis lúcido, lo mío son impresiones y emociones. A veces me dan ganas de decir: “que paren esto que me bajo” y dedicarme a leer, pasear y ver cine.

    TQ

  3. Son datos sumamente interesantes.

    Me preocupa como se está creando un clima social en Europa completamente agresivo hacia el inmigrante, o mejor dicho hacia la inmigración, porque uno de las claves que explican el éxito de este tipo de campañas odiosas es la cosificación del problema y la colectivización del individuo.

    El contrato social en Francia, las declaraciones recientes del Ministro de Trabajo o de Rubalcaba en España, la quema de campamentos gitanos o la legislación que se prepara en Italia contra la inmigración y la vergonzosa Directiva que se pretende aprobar sobre la inmigración son datos lo suficientemente claros de como los gobernantes están apostando por una vía tan injusta como peligrosa.

    Sólo espero que aún quede algo de conciencia crítica en la ciudadanía para no asumir dialécticas que ponen en cuestión la propia vida y dignidad de millones de personas.

    Un abrazo a todos.

  4. Estamos aqui no por que somos mas felizes en europa, estamos aqui porque a cada dia la pobreza, la miseria y la falta de calidad de vida aumenta en nuestros paises. Es dificil, la soledad, la distancia, la dificultad de poder ser uno mas en un pais que ahora se dice tan liberal como españa, es tremendamente dificil. No queremos un oportunidad, porque sabemos que no la tendremos…queremos trabajar, limpiar, fregar, servir. esto es lo que buscamos aqui. Una oportunidad seria distinto, serviria nuestros diplomas, tendrian en cuenta nuestra cultura, valorarian nuestra ambición por ser mejor, vivir mejor…una oportunidad seria eso y algo mas, pero no lo queremos…sabemos el lugar que ocupar y aun asi conseguimos vivir mejor que en nuestros paises, y desde luego nuestra familia alla tambien. Estoy agradecida con españa y se que muchos otros extrangeros tambien, por que nos odian algunas personas, nopedimos vuestros trabajos, pedimos lo que nescecitais..

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